Historia de la medicina estética: historia del bótox, ácido hialurónico…

Historia de la medicina estética, bótox, ácido hialurónico y peelings. Centro de medicina estética Dra Escoda en Barcelona

Historia de la medicina estética: historia del bótox, ácido hialurónico…

Mejorar la apariencia y el atractivo de las personas, ha sido una ambición humana desde el comienzo de los tiempos. Algunos señalan el antiguo egipto la cuna de los primeros tratamientos estéticos con un enfoque científico y médico. Fueron quizá la primera civilización en preocuparse de manera exhaustiva por el cuidado de la piel mediante baños de leche, mascarillas de miel, uso de las sales del mar muerto, aceites especiados y florales… También fueron pioneros en el uso de desodorantes, cosméticos como el kohl, el “rouge” de labios o la sombra de ojos, la depilación (con pasta de azúcar) e incluso en cirugía reconstructiva incluso para los difuntos, ya que su creencia en una vida más allá de la muerte les hacía otorgar gran importancia a mantener un buen aspecto y un cuerpo en forma más allá de su vida mortal.

La medicina estética que conocemos hoy en día, sin embargo, es bastante reciente.

Historia del bótox

Que hoy podamos disfrutar de este maravilloso medicamento que ayuda no solo a embellecer sino también a muchas otras áreas de la medicina, se debe al esfuerzo y a la ilusión de un oftalmólogo especializado en la musculatura de los ojos llamado Dr. Alan Scott que en la década de 1960 tuvo conocimiento de una proteína que relajaba la musculatura de forma selectiva y pensó que sería una buena opción de tratamiento para sus pacientes con estrabismo (ojos bizcos) puesto que si funcionaba podría evitarles la intervención quirúrgica, única alternativa en aquella época.

¡Lo consiguió! y en 1989 se aprobaba el uso de toxina botulínica para el tratamiento del estrabismo por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) americana, tras un gran estudio realizado en EE.UU.

Pero, ¿cómo fue que se empezó a utilizar el botox en la medicina estética? Pues fue gracias a una oftalmóloga que participo en el estudio preliminar, la Dra. Jean Carruthers que le explicó a su marido que era cirujano plástico como este nuevo medicamento aplicado para el estrabismo eliminaba las arrugas de los pacientes a los que trataba. La Doctora Carruthers también fue pionera mostrando los resultados del botox en su propio rostro en diversas entrevistas y comparecencias televisivas para probar su eficacia y la seguridad del tratamiento.

En 1992 se presentaba el primer estudio de Botox para el tratamiento de las arrugas y poco tiempo después la empresa Allergan, que compro la patente, rompió stocks en Estados Unidos debido a la gran demanda que hubo de tratamientos. A medida que se fue utilizando este maravilloso medicamento se le fueron encontrando otras utilidades en medicina y actualmente se utilizan en muchas especialidades como en neurología para el tratamiento de las migrañas, traumatología para el tratamiento de las contracturas, urología para la vejiga espástica y tantas otras.

Historia de los peelings

La historia de la utilización de los peelings químicos para mejorar y rejuvenecer el aspecto de la piel tiene una larga tradición. Como comentábamos antes, ya antiguos egipcios usaban aceites animales, sal y alabastro para mejorar estéticamente la piel. Cuando las antiguas egipcias se bañaban en leche de burra para embellecer la piel estaban utilizando sin saberlo el ácido láctico, un alfa hidroxiácido. (Actualmente uno de los más conocidos y utilizados alfa hidroxiácidos es el ácido glicólico que se extrae de la caña de azúcar).

Pero no fueron los únicos pioneros. Los turcos utilizaban fuego para chamuscar la piel y provocar una exfoliación suave y las indias preparaban una mezcla con orina y piedra pómez para su aplicación en la piel. Las gitanas húngaras pasaban sus fórmulas para el tratamiento de la piel de generación en generación.

Los primeros dermatólogos en utilizar los peelings como arma terapéutica fueron un dermatólogo alemán llamado Paul Gerson Unna en 1882 que ya habló de las propiedades del ácido salicílico, el resorcinol, el fenol y el ácido tricloroacético y en 1903 un dermatólogo ingles llamado George Miller McKee fue quien empezó a utilizar el fenol para el tratamiento de las cicatrices de acné.

Fueron muchos los dermatólogos y cirujanos plásticos que fueron perfeccionando sus fórmulas, algunas de ellas mantenidas en secreto. Es en la década de los 70 cuando los diferentes especialistas empiezan a hacer caras completas con peeling de tricloroacético o Fenol. ¡Ambos peelings se utilizan todavía hoy en día! Es en la década de los ’80-’90 cuando aparecen los peelings con alfa hidroxiácidos a gran escala, permitiendo trabajar con peelings superficiales que combinados con los que ya existían permitieron acceder a un amplio abanico de peelings superficiales, medios o profundos que pueden adaptarse a las necesidades de cada piel o cada patología. Las variedades y combinaciones son hoy en día numerosísimas. Tan sólo echa un vistazo a las opciones de tratamientos de peeling de nuestra clínica.

En la clínica de la doctora escoda, nos encanta ser una pequeña parte de esta apasionante historia y seguir al detalle las emocionantes últimas innovaciones y descubrimientos para seguir mejorando nuestros procedimientos. ¿con qué nos sorprenderá en el futuro la medicina estética?