Guía de uso del retinol para principiantes: Todo lo que debes saber

Guía de uso del retinol, el cosmético rejuvenecedor por excelencia

Guía de uso del retinol para principiantes: Todo lo que debes saber

El retinol está actualmente en boca de todos, ya que se está dando un boom de formulaciones derivadas de este principio activo en la cosmética según más personas se van haciendo conscientes de sus propiedades para fomentar la renovación celular. No obstante, son muchas las dudas que nos llegan a nuestra consulta. ¿Cuales son los beneficios del retinol y cómo usarlo? Te hemos preparado una pequeña guía para que puedas iniciarte.

Probablemente, últimamente hayas oído hablar con frecuencia del retinol ya que las bondades de este ingrediente cosmético médico antiedad comienzan a popularizarse. No obstante, es importante diferenciar sus distintos tipos y conocer algunas normas de uso, porque puede tener algunos efectos irritantes y sensibilizadores a los que deberemos ir desarrollando tolerancia.

Beneficios del retinol

El retinol es un derivado de la Vitamina A que:

  • acelera la renovación celular que se ralentiza con la edad.
  • aumenta la formación de colágeno y elastina (las estructuras que sirven de soporte a las células de nuestra piel).
  • repulpa la piel, esto es, la redensifica y ayuda a recuperar su volumen.
  • refina y unifica la piel. Al ayudar a la renovación celular, hace que nuestra piel muestre un aspecto más liso y luminoso.
  • ayuda a eliminar manchas, ya  que contribuye a la dispersión del pigmento de los melanocitos.
  • es exfoliante, ya que ayuda a que se desprendan las células muertas de la piel.
  • es antiarrugas. Combate la formación de finas líneas en el rostro y mejora la textura y firmeza de la piel.
  • También ayuda a regular la producción de grasa en la piel, por lo que está igualmente indicada para controlar los pequeños granitos y impurezas de la piel. Es muy interesante en las pieles maduras grasas por su doble efecto antienvejecimiento y regulador del poro y la grasa.

¿Cuándo debo comenzar a usar retinol?

Lo ideal es comenzar a usarlo en la treintena o incluso a finales de la veintena, puesto que es el momento en que el ciclo de la renovación celular de la piel (que cuando somos jóvenes se realiza de manera completa cada 21 días) comienza a ir más despacio.

Y es doblemente útil ya que en esta edad nos sirve también para controlar las impurezas y exceso de granos, además de prevenir las primeras arrugas.

Precauciones con el retinol

Es muy importante recordar que el retinol tiene un efecto irritante. Por ello, es importante tener en cuenta el porcentaje de concentración del retinol (0,2% , 0,5%, 1%…) presente en la formulación cosmética que estemos utilizando. Aunque ¡cuidado! cada laboratorio puede tener diferentes criterios para hacer estas formulaciones y dos productos de marcas distintas pueden no ser equivalentes.

La regla general es comenzar por las formulaciones con más baja concentración para ir desarrollando una mayor tolerancia a su uso y NUNCA usar las concentraciones más altas sin la prescripción de un dermatólogo o médico cosmético. También debemos informarnos con un profesional si tenemos algún tipo de problemas cutáneos previos como la rosácea o un eccema.

Lo mejor es empezar con una pauta a medida preparada por tu médico en la que, progresivamente y teniendo en cuenta tu sensibilidad y tu tipo de piel te indique la mejor formulación y pautas de aplicación para que tu piel vaya generando tolerancia y podamos llegar a las dosis óptimas para nuestra piel con las mínimas molestias. Es un tratamiento que ha de estar muy bien prescrito para que el paciente no se sienta incomodo durante el proceso de adaptación.

Además, es un tratamiento que nos servirá para toda la vida. Empezaremos a notar los primeros resultados a los 3 meses de comenzar su aplicación pero no es hasta los 6 meses cuando notamos la máxima eficacia que el retinol puede aportar a nuestra piel.

Además, es bueno acostumbrar progresivamente a la piel a los efectos del retinol.

Nuestra recomendación va a ser siempre una pauta personalizada ya que algunas personas se adaptan más rápido que otras. La gran mayoría de pacientes comenzarán por una aplicación un día a la semana e iremos subiendo progresivamente según su piel lo tolere. Cuando la adaptación se realiza mediante un tratamiento a medida y con cuidado, se pasa de una concentración inferior a una más alta sin problemas.

Por ello, lo ideal es que te pautemos un tratamiento personalizado en nuestra consulta: en el que tendremos en cuenta tanto tu tipo de piel (ya que en algunos casos puede incluso estar completamente desaconsejado su uso) como los aspectos de mejora concretos con los que te puede ayudar en tu caso particular, la combinación óptima con otros tratamientos para que obtengas el mejor rendimiento posible, así como la formulación y las pautas de aplicación más adecuados para ti.

Otro aspecto que no debemos olvidar: la protección solar. Como el retinol sensibiliza la piel (al eliminar la capa de células muertas queda más suave, fina y delicada), es más importante que nunca usar un buen protector solar durante el día, reaplicándolo a lo largo de la jornada. Aunque no nos cansaremos nunca de decirlo: siempre se debería usar fotoprotector solar en el rostro a diario, incluso en invierno, para que nos proteja de los efectos oxidativos de la luz solar.

Diferencias entre retinol y ácido retinoico

Los retinoides comprenden una serie de derivados de la Vitamina A: el ácido retinoico, su forma más pura, y sus derivados, entre los que se encuentra el retinol.

Al ser más puro, el ácido retinoico es mucho más potente pero también  mucho más irritante y no se debe usar nunca sin prescripción médica.

Para las pieles no aptas para el uso de retinoides, existen otros principios activos, pero siempre es mejor una recomendación personalizada de un médico.

¿Cuándo se debe aplicar el retinol?

El retinol se debe aplicar a la noche, ya que es durante el sueño cuando nuestra piel se regenera en profundidad. Es por ello que es el momento adecuado para todo tipo de tratamientos transformadores, es decir, los que contienen principios activos que nos ayudan a mejorar el aspecto de nuestra piel y a combatir los efectos del envejecimiento. Además, el retinol es fotosensible, por lo que de día disminuiría su eficacia y además podría sensibilizarnos en exceso a la luz solar.

Antes de aplicar el retinol, debemos realizar una limpieza suave del rostro para eliminar la suciedad acumulada a lo largo del día. Para finalizar, no te olvides de extenderlo también en el cuello, escote e incluso el dorso de las manos (las manos suelen ser uno de los principales delatores del paso del tiempo.)

Es recomendable, además, acompañarlo de una crema apropiada para cada tipo de piel, ya que las pieles más jóvenes necesitaran hidratar sin engrasar y las más maduras si que necesitaran una crema más emoliente con alta concentración en lípidos o ceramidas para compensar la pérdida de grasa que conlleva.

¿Cómo conservar el retinol?

Hay que tener en cuenta que el retinol es muy sensible al aire, la luz y el calor, que pueden degradarlo. Por ello, las diferentes marcas buscan distintas estrategias de presentación para preservar las cualidades del producto.

En la consulta de la Doctora Escoda trabajamos con la marca Zo Skin una de las mas famosas del mundo en retinol en este momento que se presenta en envases opacos a la luz que protegen su molécula de los efectos de los rayos UV.

En cualquier caso, es buena idea guardarlo alejado de la luz solar directa.

El retinol es un fantástico aliado anti-aging para tu piel pero es fundamental conocer y aplicar correctamente todas sus pautas de aplicación para poder beneficiarnos de todas sus cualidades sin sufrir ningún tipo de molestias.

¡No te olvides de consultarnos para un tratamiento a medida! Pide cita para una visita informativa ya sea de forma telemática o en la consulta.